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Los nervios del hombre con todas las impresiones que había recibido durante su vida.   Daniel Paul Schreber Memorias de un enfermo de los nervios       Vacío, a[1] Del latín vacîvus.   adj.Falto de contenido físico o mental. adj.Dicho de la hembra del ganado: Que no está preñada. adj.Dicho de un sitio: Que está con menos gente de la que puede concurrir a él. adj.Hueco, o falto de la solidez correspondiente. adj.vano (‖ arrogante, presuntuoso). adj.p. us. Vano, sin fruto, malogrado. adj.p. us. Ocioso, o sin la ocupación o ejercicio que pudiera o debiera tener. m.Concavidad o hueco de algunas cosas. m.Cavidad entre las costillas falsas y los huecos de las caderas. m.Abismo, precipicio o altura considerable. m.Movimiento de la danza española, que se hace levantando un pie con violencia y bajándolo después naturalmente. m.Falta, carencia o ausencia de alguna cosa o persona que se echa de menos. m.Fís. Espacio carente de materia. m.desus. Vacante (‖ cargo o empleo sin proveer).       Custodiar, de custodia[2]   tr.Guardar algo con cuidado y vigilancia. tr.Vigilar a alguien, generalmente a un detenido, para evitar que escape.   Entonces  como de cualquier sueño, me desperté con ese vacío profundo. El universo había

   Tecno y Alicia hacen parte de un viaje a ninguna parte y sin destino preciso. Diferentes  texturas de la vida van encontrando a su paso: “Ella tenía la sensación de estar perdida y a la vez de saber dónde se encontraba…era como si ya hubiera estado en ese lugar, una vez o quizás siempre pues, a pesar de una oscuridad

8a CONVOCATORIA DE PUBLICACIÓN DIGITAL LAAAO.com Curaduría: Tiempo   La importancia de los recuerdos y las cosas que hacemos propias -incluso de manera inconsciente-, radica principalmente en la hondura que estas crearon en nosotros. Y es que no es necesario que las huellas sean visibles o hayan modificado nuestra condición física, basta con que hayan transformado algo que se hallaba estático o ralentizado

Sólo pocas veces nos preguntamos sobre esa contradicción que representa la cotidianidad en sí misma, y es que resulta difícil diferenciar entre la concepción de lo cotidiano como eventualidad efímera, espontánea e inclusive de inmensa plenitud, frente a la incansable cotidianidad que nos sumerge en el tedio de la rutina, del tiempo limitado y de la consciencia de inferioridad. Precisamente no hay momento de