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G.W.F. Hegel Voy camino al centro comercial, le escribo a mi amiga Valentina tratando de convencerla de que abandone sus deberes académicos por un momento y me acompañe a tomar un café, no se siente bien hoy, así que la idea es que se relaje un poco, quiero verla sonreír, pero por esta vez fracaso en el intento, la invitación resulta

Quizá sea necesario hacer presión educativa y cultural en la institucionalidad municipal, a ver si ante esa presión reacciona y decide examinar las absurdas políticas culturales que han venido ‘’realizando’’, pero desde una forma libre de investigación, con intereses específicos, para reconocer las necesidades de las comunidades barriales desde una experiencia directa, alejada, si se quiere, de una educación de

No sé cómo describir lo que sentí el día del anuncio oficial. Sin duda lo veía venir pero nunca me sentí preparado. Para aquel entonces no era más que un niño de doce años que había disfrutado vivir en la misma calle toda su vida. Avenida Principal de San Luis, Residencias Mary Carmen, piso tres, apartamento 32. Mi mamá me despertaba todos

Lo cotidiano, dicen algunos, es como la nariz todo tenemos una, Lo cotidiano no son los lugares comunes, ni calles transitadas, ni los hábitos que nos hacen quienes decimos ser. Lo cotidiano no son aquellas clases que tomas, ni los saludos repetidos casi con desdén, o las sonrisas obligadas, lo cotidiano es la violencia de los días. La violencia de levantarte en la mañana y descubrirte solo, la taza de café

Desazón, pesadumbre, fatiga, apatía, fobia al día, fobia a la noche, falta de apetito, alergia al amor, alergia a los vecinos, repulsión, escozor, salpullido, asco, intolerancia, desgano, bulimia, aversión al sol, celos de luna, deseos constantes de trasbocar, miedo al no, miedo al sí, desidia, indiferencia, escalofrío, aborrecimiento laboral, pena ajena, irritación, repugnancia, inapetencia, impotencia, quemazón, trastorno obsesivo de personalidad;

Tres rostros impávidos, urdidos en roca, observan desde sus inertes cuerpos, el movimiento diario del barrio los Agustinos de Manizales. Son tres estatuas enmohecidas las cuales representan el arribo de la congregación religiosa Los Agustinos Recoletos: un grupo de índole andariega y ascética que le puso un corazón católico, apostólico, romano y todo lo demás, a una zona donde la

* Portada por: @juandavidramirez  No sé si será normal imaginarse incontables veces, al cruzar la calle, el posible choque del cuerpo con algún bus (buseta, colectivo, transmilenio). Entonces mientras se cruza lentamente hacia el otro lado, hacia el otro andén, se mira fijamente esa máquina que en contados segundos podría matarnos ¿Parar o seguir? En cambio, la perspectiva dentro del bus

* Portada por: @renzotubines  Te destrozó el indispensable sentir de su compañía, la silenciosa revolución de aquel pensamiento, ingrato e ilógico, sincero y despiadado, ajeno para el insensible, desconocido para el ignorante del sentir. Te embriagabas con el sonido de su voz, condenada a surgir de sus internas cuerdas vocales, explotar en desiertos artificiales como los eran tus segundos, alterados por las

* Portada por: @andreanodner El pueblo es el Oráculo de Manizales, su pasaje más aledaño. La plaza, ampara las peregrinaciones fecundadas desde el Gran Caldas hasta las pendientes frías de Chipre, un viejo de estrados y esquinas situado en lo alto como la proa de un navío. Bajo sus piernas pasan una corriente débil, el río Chinchiná. ¨Centro y esfera de toda

* Portada por: @valentinaalcaldegomez Las miradas se cruzan, se miran, se excitan, yacen sobre el pavimento, sobre los techos, sobre los cielos; las miradas… pasan en un breve momento incauto, y se llevan secretos, rostros y cuerpos. Las miradas, son bandidas… roban la impresión de un preciso estado del tiempo y lo guardan, lo conservan para ellas, andan sobre las calles maquinando el próximo asalto, andan robando pequeños

MANIZALES El ansia intensifica la luz. Entre curvas la ciudad parece parpadear a lo lejos. Fueron mías sus calles, su pobreza, el frío, el Cerro Sancancio desdibujado en la ventana, entre brumas, cada mañana fue mío, como ahora, despejado, saluda y se apropia de la luz. No dejo de mirar de soslayo el reloj plateado de imitación Quartz, su corazón de

Arreglábamos el reloj para más tarde. Parecía rara esa afición de pensar en el tiempo, en el final, en el café del amanecer. De todas las sombras de la habitación concurrían los aromas de la caída del sol. Nos habituábamos a ese rito de noctámbulos feroces, de roedores rabiosos, de hienas malheridas. Carla amaba su habitación, casi tanto como a su

Durante dos meses de convocatoria, #Cotidiano se convirtió en una metodología apropiada para la creación de obra, puesto que, incentivó a creadores latinoamericanos a participar de 5 categorías de producción (Fotografía, Ilustración o Pintura, Literatura, Periodismo y Video o Sonido) y a discutir alrededor de un tema que ya es una tendencia artística contemporánea: Lo Cotidiano. Después de un proceso

Sólo pocas veces nos preguntamos sobre esa contradicción que representa la cotidianidad en sí misma, y es que resulta difícil diferenciar entre la concepción de lo cotidiano como eventualidad efímera, espontánea e inclusive de inmensa plenitud, frente a la incansable cotidianidad que nos sumerge en el tedio de la rutina, del tiempo limitado y de la consciencia de inferioridad. Precisamente no hay momento de

Acerca de una película inmunda La cámara se detiene en las escenas más clichés: atardeceres coloridos dibujándose bellamente sobre el mar de Barents; la música imponente de Philip Glass suena de fondo a la par que un trío de gaviotas surcan el cielo realizando las típicas maniobras de filme romanticón donde las parejas se besan en el ocaso. El máximo clímax

 Hace pocas horas, me ocurrió el acto más simple, pero quizá el más extraordinario de mi existencia hasta hoy, puede sonar a simpleza, puede sonar a mil cosas más, pero creo que por primera vez en mi vida, fui “victima” de un verdadero acto de amor por el ser humano, un acto desinteresado, por ese ser que es nuestro hermano, no de sangre,