calleEtiqueta

Análisis de tendencias A lo largo del tiempo eso me ha permitido descubrir y analizar la forma en que cada humano se apropia de las prendas que lleva puestas, cada accesorio se fusiona con su cuerpo, le pertenece, es parte de él. Cuando observo a alguien caminar, veo cómo cada pedazo de tela se combina con su ser y va ahí, solo,

* Portada por: @andreanodner El pueblo es el Oráculo de Manizales, su pasaje más aledaño. La plaza, ampara las peregrinaciones fecundadas desde el Gran Caldas hasta las pendientes frías de Chipre, un viejo de estrados y esquinas situado en lo alto como la proa de un navío. Bajo sus piernas pasan una corriente débil, el río Chinchiná. ¨Centro y esfera de toda

Había una vez, en un bosque no muy distante de Pereira, (en una época electoral que sufrió el país) un gran auge de caperucitas contemporáneas deambulando por las calles; algunas recogiendo firmas y otras recorriendo la ciudad en busca de abuelas, lobos, leñadores y demás animales que deseen hacer parte de su ‘colectivo social’, encaminados a disfrazar la política y

Fotografía por Julián Salazar Afuera, las personas corren huyendo de la lluvia, con sus brazos cubren sus rostros mientras la vida sigue en la ciudad acostumbrada al frío y a las ausencias. Desde la ventana de una habitación veo pasar el día gris, con el humo de un cigarro que me hace recordar lo etéreo de nuestro paso. El aroma de un café caliente

 // El Jueves 14 de agosto, a partir de las 5 p.m. las calles de Pereira vibrarán al ritmo de la música de la Fanfarria Francesa Les Lapins Superstars. Al reagrupar todos los estilos de música a su propia especialidad, los “Lapins Superstars” saben destilar una energía musical universal. Jazz, afro-beat, salsa, hip-hop, reggae, todo circula en una corriente radiante y envolvente que hace bailar

Niquitao es un barrio de la ciudad de Medellín, muy conocido por las historias que en las grietas de sus paredes se esconden. En un sentido histórico Carlos Alberto Giraldo nos dice que “debido a su cercanía con la Plaza de Cisneros y el viejo Guayaquil, el barrio Niquitao sirvió de refugio y lugar de paso, durante los años sesenta y setenta,

La vida de Memorioso resulta ser una sucesión infinita de problemas y abatimientos: recuerda su primer cumpleaños; el color del vestido de su tía al casarse; qué candidato presidencial eligió la primera vez que fue un adulto jurídicamente constituido; recuerda que cenó hace dos días y hasta la fecha de su matrimonio. El pobre Memorioso recorre las calles, triste, con la mirada clava